La cabeza vacía
y el turbio ardor,
mientras te saludo te vas,
llegando vientos nuevos.
Espesos planes,
vigencia perpetua de ver,
saltar al abismo,
pedirte un poco más.
En los sueños del descanso,
en el descanso de soñar,
calor, piel caliente, mucho color,
y absurdo el pensar sin sentir.
sábado, 12 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
Número favorito
A veces uno,
a veces tres,
normalmente diez,
sorpresivos veinte
que importan poco,
¡salten libres!
Cobardes presenciales,
desenvueltos escritores,
nubes tormentosas
al ver la lírica
que unos ojos desprenden,
sinvergüenza y sin vueltas.
No quiero agigantar el número,
uno importa más
y le das la corona
de estar encima de la línea,
aunque no esté,
¡perdiendo horas!
No es cuestión de cantidades,
sólo saben sumar algunos,
y mi crueldad disminuye
si la gracia escribe junto a vos,
con lírica de ojos fuertes,
aprisionando a quienes no quieren saltar.
a veces tres,
normalmente diez,
sorpresivos veinte
que importan poco,
¡salten libres!
Cobardes presenciales,
desenvueltos escritores,
nubes tormentosas
al ver la lírica
que unos ojos desprenden,
sinvergüenza y sin vueltas.
No quiero agigantar el número,
uno importa más
y le das la corona
de estar encima de la línea,
aunque no esté,
¡perdiendo horas!
No es cuestión de cantidades,
sólo saben sumar algunos,
y mi crueldad disminuye
si la gracia escribe junto a vos,
con lírica de ojos fuertes,
aprisionando a quienes no quieren saltar.
domingo, 30 de diciembre de 2012
La herramienta silenciada
Entonces me llamé a silencio. El que nunca te sentó bien. Porque
era un golpe al orgullo, despiadado que manejás junto al egocentrismo.
Es fácil hacer lo que plazca, fácil y sano, lo feo está en
el manejo de propiedades ajenas, elementos sensibles que son pertenencia de la
otra persona. La trampa tendida. Las dulces palabras para agregar a un servidor
más a la lista de virtuosos alimentadores de ego, para esos momentos de vacío
que aplacan tu carisma que igual no descansa, ya estaba listo.
Entonces el silencio fue paz. Divina, sanadora y, aunque el
paso del tiempo fue haciendo su deber, hay versiones crueles de situaciones
paralelas que dentro de su paralelismo comprueban el error de las personas que equívocamente
creen que hacen bien al confiar en el impulso provocado por los músculos
blandos que, supone, conducen al individuo a un estado de éxtasis emocional.
El golpe al orgullo del orgulloso y auto-proclamado sufrido
y antagónico ser de las divinas glorias luminosas humanas, golpea con fuerza
encantadora (no lo negaré, ni creo estar descubriendo nada) y concluye en el
despojo de las opiniones lindas y basadas en el pleno contexto vívido de la
historia que en verdad pasó en el cuento sin nombre.
Entonces el silencio, al que me llamé, fue convertido por vos en
palabras equivocadas, para que todos entiendan todo al revés, o sepan sucesos
muy lejanos a todo lo que en verdad aconteció en nuestro error.
La frase de los dos conejos es cierta y siguiendo su consejo
me he puesto en plena campaña de decisión obligada, pues entendí lo que quería
decirme el músculo blando. Nos equivocamos, elegimos mal, nos dejamos llamar
por el encanto de palabras jamás escuchadas y anhelos de eternidad. Y es
valeroso, aún pasado el tiempo darse cuenta del error, ya que no es tarde nunca
para ese tipo de cosas. Que quede en claro, que el error no fue seguir el
impulso, sino que el error fue el mismo motor del impulso.
Entonces me llamé a silencio. Y al comprender tales
equivocaciones inevitables o no, y aunque mi silencio diera lugar a ruidos que
evocan mentiras para tapar el propio fracaso en el ego del orgulloso, seguiré
en mi silencio divino, sanador.
La palabra es una herramienta, y como todo, el humano la usa
(para) bien o (para) mal.
martes, 25 de diciembre de 2012
Mendigos de bienestar
Vos sabés qué es
lo que en verdad importa,
aunque falsos idolos
quieran prosperar.
Dejar el hueco libre
y pensar en futuro,
un "abrazáme"
no es mendigar.
Y ese gris contrastado...
(soñar con no soñarlo más)
buscar milagros,
y soluciones divinas.
Pero salir del callejón
no es fácil si no mirás,
y no te mientas con
destellos falsos.
Preparar el asalto y el triunfo,
tareas nuevas, sin practicar,
y abrazos de agua y sal,
mendigos de bienestar.
Se pone pesada la situación,
los imbatibles piensan sin razonar
y llegan a manejar turbiamente,
y dios se olvidó del milagro.
Tu amor te va a salvar
y dejar el gris contrastado
ahora, es mas fácil
(soñaste que no lo soñaste por fin al fin)
Salir del hueco sin medallas,
y un grito al cielo,
perderse es ganar, a veces,
ir deambulando sin tanto oro.
lo que en verdad importa,
aunque falsos idolos
quieran prosperar.
Dejar el hueco libre
y pensar en futuro,
un "abrazáme"
no es mendigar.
Y ese gris contrastado...
(soñar con no soñarlo más)
buscar milagros,
y soluciones divinas.
Pero salir del callejón
no es fácil si no mirás,
y no te mientas con
destellos falsos.
Preparar el asalto y el triunfo,
tareas nuevas, sin practicar,
y abrazos de agua y sal,
mendigos de bienestar.
Se pone pesada la situación,
los imbatibles piensan sin razonar
y llegan a manejar turbiamente,
y dios se olvidó del milagro.
Tu amor te va a salvar
y dejar el gris contrastado
ahora, es mas fácil
(soñaste que no lo soñaste por fin al fin)
Salir del hueco sin medallas,
y un grito al cielo,
perderse es ganar, a veces,
ir deambulando sin tanto oro.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Tarde
Ya es de tarde
y mi mente escapó,
todas las cosas que quería pensar,
no tienen tiempo, ni tienen lugar.
Fueron días hermosos,
con el corazón por explotar,
pensar en frases y quererlas cambiar,
como tantas cosas que he de olvidar.
Se calma el momento,
y todo se tira a dormir,
los sueños, anhelos y la verdad,
de a poco se calma y se esconde la necesidad.
Ya es de tarde
y el momento pasó,
ya es de tarde
y afuera está el sol.
Hay excusas falsas
de tener que escapar.
y mi mente escapó,
todas las cosas que quería pensar,
no tienen tiempo, ni tienen lugar.
Fueron días hermosos,
con el corazón por explotar,
pensar en frases y quererlas cambiar,
como tantas cosas que he de olvidar.
Se calma el momento,
y todo se tira a dormir,
los sueños, anhelos y la verdad,
de a poco se calma y se esconde la necesidad.
Ya es de tarde
y el momento pasó,
ya es de tarde
y afuera está el sol.
Hay excusas falsas
de tener que escapar.
martes, 18 de diciembre de 2012
Acostumbrarse
Te acostumbraste ya
y cambiar de golpe
es mortal.
Una falsa paz
en tu pecho abierto,
que se cierra sin avisar.
Fantasmas grises
sobre tu pecho blando,
presagios de triste llama
que arde sin querer quemar.
Y, verdades que te mienten,
escuelas que no saben enseñar,
una luz de oscuridad,
de tanto soñar tormentas te ahogás.
Nadás, ahogás,
flotás, te acostumbrás,
cambiar de dirección
es jugársela.
y cambiar de golpe
es mortal.
Una falsa paz
en tu pecho abierto,
que se cierra sin avisar.
Fantasmas grises
sobre tu pecho blando,
presagios de triste llama
que arde sin querer quemar.
Y, verdades que te mienten,
escuelas que no saben enseñar,
una luz de oscuridad,
de tanto soñar tormentas te ahogás.
Nadás, ahogás,
flotás, te acostumbrás,
cambiar de dirección
es jugársela.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Los tatuajes olvidados
Sueño (voz de niño). Sueño.
Googleé sobre el ataúd, dice.
Las manchas de tinta china que te quedaron mal limpiadas
parecen tatuajes olvidados.
Otra vez la sintonía filtrándose por las arrugas de mi
cerebro. Son pitidos que hacen breves pausas, pero el eco que dejan no permite
el silencio absoluto. Me concentré en intentar imaginar el silencio, como para
pensar en algo que no sea ese eco. Digamos que del sonido mismo quise crear el
silencio, como de una enfermedad creamos los anticuerpos que nos defienden.
Entonces, mi fiebre debería empezar a silenciarse.
El niño, que antes decía “sueño”, ahora solo está en
silencio con su computadora portátil, "googleando", sentado sobre el ataúd.
(¿Que será “googlear”?)
Es dulce. Es tierno. Me dice que busca formas para hacer que
mis manchas mal lavadas de tinta china, que parecen tatuajes olvidados, se
vayan del todo o se recuerden
nuevamente.
¡Una jugada
extraordinaria!
¡Un rebote después de
un disparo fortísimo, luego una sucesión de disparos que desparramaron a toda
la defensa que cuida este triunfo parcial con uñas y dientes!, gritaba
excitadísimo el relator del partido que estaba en la tele prendida cerca de mi.
Iba a mostrar la repetición del gol, pero ella apagó la
tele.
Sensual, de vestido blanco. Se sentó en el apoya brazos del sillón.
Me hizo gesto de que me acerque y me siente junto a ella. De su cartera sacó un
algodón y una botella de alcohol etílico.
Es dulce y delicada. Hermosa. Silenciosa. Sus ojos celestes
tienen rastros de tristeza, pero no
dejan de ser hermosos. Limpia mi piel. Con atención y cuidado ella limpia mi
piel. Es como si limpiara heridas (que lo son, pero heridas no físicas).
Una vez limpio, me sonríe. Se muerde el labio inferior y
comienza a liberar sus pechos del escote. Son pequeños y suaves, hermosos.
Delicados.
Cuántas cosas hubiera dado por probarlos. Seguramente todo
lo que tengo, lo hubiera entregado de a poco, pues, créanme se veían muy
adictivos y estoy seguro que después de probarlos por primera vez, iba a querer
más.
Pero no pude. El niño había dejado de usar su computadora
portátil, también había abandonado su quietud sobre el ataúd y estaba cerca de mí,
haciendo garabatos con tinta china sobre mi brazo derecho. Me ensuciaba
nuevamente (ahora, teniéndolo tan cerca me sorprendió su parecido conmigo,
cuando yo tenía su misma edad).
La chica de ojos celestes me miró confundida, y empezó a
alejarse, mientras se desmaterializaba de a poco en el aire, convirtiéndose en
viento que golpeaba mi cara y mi pecho.
El chico me miró con alegría incalculada, sonreía bellamente
y con algo de inocencia, como si se tratara de alguna travesura suya y sin
mover lo labios me decía, retumbando en mi cabeza:
- ¡Ahora vamos a poder divertirnos, je!
Volvió a sentarse sobre el ataúd de madera, y continuó
usando su computadora.
martes, 11 de diciembre de 2012
Voz conspiradora
Descarta ilusiones,
construye miedo.
Vuelve de a poco
para no creer.
Se anima al intento,
y no da el brazo a torcer.
En horas extrañas,
palabras confusas,
dictadas al oído
por la voz que te maneja
y te convierte en queja.
Bordeando cráneos,
buscando huecos,
entendiendo mejor,
elegir su salvación,
convence traición,
manipulando motor.
domingo, 9 de diciembre de 2012
No leer
Texto:
Yo te hago el juicio rápido.
Yo te hago el juicio justo.
Yo te digo la verdad tuya sin que vos te puedas enterar.
Yo soy la claridad.
Nunca dudes de mi sentido de la profundidad.
Lo superficial, para mi, es algo que no entiendo,
aunque me guíe por personas llamativas.
Mi chapa de ser amado nunca deja de brillar,
pues es del oro que encandila
con las primeras ojeadas.
(Y funciona bien).
Por eso, y por otras cosas más que te puedo contar,
cuando necesite sentirme amado,
no te olvides que para hacer juicios rápidos y justos estoy yo.
(Y también para encandilar con mis chapas de oro,
sobre un cartón frágil, que se dobla fácilmente,
y cambia verdades por otras verdades, donde se cuenta
la historia incompleta).
(si al terminar de leer usted frunce el seño y pasa a otra cosa sin más, la misión fue cumplida)
martes, 4 de diciembre de 2012
Invencibles
Si los complejos no fueran pesados,
si fueran como agua que cae al piso
y se evaporan al sol.
Si tus ideas no fueran malvadas,
si se fueran yendo del cerebro
en forma de lágrimas.
Si el viento te soplara sobre los ojos,
si no te dejara ver tu tentación,
sería invento todo lo demás.
Si mordiera el cielo en partes oscuras,
si aflojara la asfixia con tormentas
de aguas manantial.
Si cuando todos duermen, caminaras erguido,
si los corto-circuitos dejaran oír la voz,
que no te gusta obedecer.
Los invencibles no lo son porque siempre ganan,
sus cuellos son piedras que no giran hacia atrás.
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