sábado, 19 de marzo de 2011

Te hacés mal, terco

Siempre que empaña su floja auto-piedad
tiende a a despreciar su suerte.
Olvidando el presente en tiempos pasados
(cada tanto lo hace para respirar...)
Stop!
Ahora todo es gracioso desde
el anonimato, con chistes tontos,
(¡Basta!)
molestando con los secuaces al villano de amor
que sólo es culpable de cansarse de esperar.
(¡final!)
Toda inteligencia y carisma se pierde
y, no hay ambulancia que pueda salvar,
cuando no se entiende el paso del tiempo
y que las cosas llegan a su final.
(Te hacés mal, terco...)

1 comentario:

Con edulcorante y al Revés dijo...

La cosa está en que los tiempos del tiempo no son mis tiempos, o los tiempos del otro.. entonces ahi te enquilombas en un laberinto sin ajugas.-

Que dificil por ahi no distinguir el punto solo, del parrafo final y ese que se acompaña de los dos puntos suspensivos..

Besos cordobeses :)