domingo, 16 de junio de 2013

Humo negro



Humo negro

Hay noches en las que te contás a vos mismo todos tus miedos y así podés vaciar tu interior de ese humo negro que agobia y pesa, y lastima el interior, rozándote los latidos, los pulmones (la sentencia directa de todo malestar físico).
A veces este proceso de sanación deberíamos practicarlo más seguido y, quizás así nos podríamos liberar de algunos desencantos.



1 comentario:

Tramos Romero dijo...

me parece fabuloso,
me gusta como y que escribes...

Besos ♥♥