lunes, 25 de abril de 2011

El Segundo Nacimiento

¡Esta tarde te sentiste un poco más
invencible que en toda tu vida!
¡Esta tarde nada quiebra tu voluntad!

Ni hay gansos que no sepan esperar
o abrir esa puerta...
¡La llamada de la voz triste no
hace eco en tu corazón!

¡Por primera vez fuiste por lo que quisiste!
No estuviste inmóvil como en algún puto sueño...
¡Sos feliz empapandote de tormentas, pibe!

Ninguna cicatriz es más fuerte que tus ojos...
Quien pasado algún tiempo te ignore,
no debió despertar a la bestia.
Las sombras ya no joden siendo pura luz...

Descansa en el patio esa llamita verde,
No sos todo poderoso pero Dios
tiembla de la envidia...

7 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

escurre fuerza palabra a palabra

Noe Palma dijo...

el final... me encanta! así, de una te lo digo!

besote Facu

Pablo dijo...

"descansa en el patio esa llamita verde" lindo, la fuerza del diminutivo

Ricardo Miñana dijo...

Un placer pasar por tu casa,
si te gusta la poesía te invito a mi blog.
que tengas una feliz semana.

TORO SALVAJE dijo...

Parece un héroe invencible.

Saludos.

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Wowwwwwww, muy hermoso.
Quisiera de la sustancia que tomaste para estar y seguir así.
Excelente actitud, en verdad quiero YA un poco de eso.
Besos y abrazos.

Pluma Roja dijo...

Viene con mucha fuerza.

Un fuerte abrazo.